jueves, 26 de agosto de 2010

Aregua: un lugar donde la exuberante naturaleza es el escenario de misterios y talentos

  • No solo de frutillas vive la ciudad fundada en 1538 por Domingo Martínez de Irala
  • La profusa vegetación del lugar, sumada a una arquitectura que colecciona siglos, la convierten en un vergel encantador
  • Además de su vigorosa producción artística - pintura, escultura, cerámica - el paso del tiempo la dotó de leyendas imborrables
Vista hacia el Norte de la avenida Mariscal Estigarribia, Aregua.
Aunque nadie puede precisar exactamente desde cuándo, pero sí durante mucho tiempo – 100 años o más –, con cada amenazo de tormenta y al caer la noche, se podía ver una espeluznante figura vestida de blanco caminando por la calle Mariscal Estigarribia, en Aregua. Salía desde el Lago Ypacarai y, subiendo por la doble avenida, llegaba hasta la iglesia “La Candelaria” (1862), en el punto más elevado de la ciudad, para luego regresar por el mismo camino a las aguas que, según la leyenda, fueron su sepultura.
En su correría, metía miedo en los apurados pobladores que buscaban refugio ante la inminente tormenta. Incluso, habría llegado a matar del susto a más de uno, según aseguran algunos aregüeños. El misterio fue parte indiscutible de las leyendas de la ciudad de Aregua desde principios del Siglo XX hasta que, hoy en día, el espectro ya no es más comentado con asiduidad, razón por la cual se lo da por "desaparecido". “Ha’e ojuka sietepe ha upeare, ko’anga ramo ikatu opytu’u (ella le mató a siete y ahora puede descansar)”, dice sin titubear don Liduvino Goiburú, 65, cuidador del cementerio de Aregua.

La misma via, pero con vista Sur. Al final, está La Candelaria.
 “No hay consenso en relación a la fecha que ocurrió el hecho. Unos dicen que fue en una época de constantes revoluciones, probablemente, entre 1910 y 1920. Otros sostienen que fue antes de la Guerra de la Triple Alianza, cuando el Mariscal (Francisco) López venía hasta Aregua con Madame (Elisa) Lynch y solían caminar juntos hasta el lago por la avenida de los Eucaliptos, en el Castillo Palmerola”, sostiene por su parte Enrique Delgado, guía turístico de la ciudad.
Asesinato. La leyenda cuenta que la misteriosa aparición sería el fantasma de Limpia Concepción, una chiperita luqueña que vendía sus productos en las estaciones ferroviarias de Luque y Aregua. Para viajar entre una ciudad y otra, lógicamente, aprovechaba el tren. El relato le atribuye a la joven mujer una belleza fuera de lo común, realzada todavía más por su sencillez e inocencia.
Explanada de La Candelaria. Al fondo, el lago Ypacarai.
Pero, la tragedia la eligió justamente a ella y, un día, supuestamente, unos guardas del tren o escoltas de López, asegurándole que comprarían todas sus chipas, la llevaron hasta la orilla del lago, donde procedieron a violentarla sexualmente entre todos. El crimen terminó con la joven ahorcada con su propia cabellera.
Venganza. “Ha’e o jura raka’e venganza. Ha he’i ojukarire siete arrierope odescansata ha. (Dicen que juró venganza. Dijo que iba a descansar después de matar a siete hombres)”, explicó ayer Goiburú. Añadió que los tipos a quienes se les aparecía Limpia Concepción no morían enseguida, sino de manera inexplicable dos semanas después, tras haber sufrido mucho.
La Candelaria ya tiene más de 100 años. Fue erigida en 1862.
Más que frutillas
Toda la ciudad de Aregua esta llena de cosas interesantes para conocer. Con toda seguridad, el distrito tiene mucho más que frutillas para ofrecer, ya sea por su naturaleza, su historia o los productos de artistas de diferentes campos. Enrique Delgado, aregüeño de nacimiento y guía turístico, conoce el lugar a fondo. Su teléfono es 0961 – 821 769.

Frases
 Enrique Delgado, Guía turístico.

Enrique Delgado, conoce Aregua a fondo.
  •   “La leyenda dice que tenía una larga cabellera y  sbelto cuerpo. Su cuerpo fue arrojado al lago”
  • “Unos pescadores encontraron el cadáver, la trajeron hasta la orilla y le dieron cristiana sepultura” 




Liduvino Goiburu, Cuidador del cementerio.

Don Liduvino Goiburú, cuidador del cementerio de Aregua.

  • “Upe tiempo che mita’i guasu pero ahendu la comentario, pe guarda trenpegua la ojuguy va’ekue chupe”
  • “Che a calcula la ojesalva hague porque nahenduvei la historia la ha’e oseha. Según la historia sietepe ojukava’era”
Ursula Irrazábal, propietaria del restaurant "La Palmera".

“Se escuchaba mucho”“Y es parte de las leyendas de nuestra ciudad. Cuando yo era criatura, yo escuchaba esa historia de los mayores. A lo mejor querían asustarnos para no salir a la calle cuando había tormenta”, comentó Ursula Irrázabal, propietaria del restaurant “La Palmera”, en Aregua.
La empresaria también expresó su tristeza por la "desaparición" del tren turístico, conocido como "Tren del Lago". El convoy había entrado en terapia intensiva después de que asumiera el nuevo Gobierno y paró por tiempo indefinido hace más de un año. "Era muy importante para nosotros", señaló Irrazábal.

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